Vasili Arkhipov

Vasili Alexandrovich Arkhipov (el 30 de enero de 1926 – 1999) era un oficial naval soviético. Durante la Crisis del Misil cubana previno el lanzamiento de un torpedo nuclear y por lo tanto una guerra nuclear posible. Su historia es hasta este día desconocido al público más amplio, aunque unos crean que Thomas Blanton (entonces el director del Archivo de Seguridad nacional) lo expresó en 2002, "un tipo llamado Vasili Arkhipov salvó el mundo."

Años mozos

Arkhipov nació en una familia campesina cerca de Moscú. Se educó en el Océano Pacífico Escuela más Alto Naval y participó en la guerra soviética contra Japón en el agosto de 1945 sirviendo a bordo de un dragaminas. Transfirió al Caspio la Escuela más Alto Naval y se graduó en 1947. Sirvió en el servicio submarino a bordo de barcos en el Mar Negro, Flotas del Norte y Bálticas.

Accidente de K19

En el julio de 1961 Arkhipov se designó al diputado del comandante u oficial ejecutivo del nuevo submarino del proyectil balístico de la clase del Hotel K-19. Apoyó al capitán Nikolai Vladimirovich Zateyev durante el motín potencial y recibió una dosis de radiación después del accidente. Este incidente se representa en la película americana.

Crisis del misil cubana

El 27 de octubre de 1962, durante la Crisis del Misil cubana, un grupo de once destructores Navales de los Estados Unidos y el buque de EEUU del portaaviones Randolph atrapó B-59 soviético con la mano nuclear cerca de Cuba y comenzó a dejar caer cargas de profundidad de práctica, los explosivos tuvieron la intención de obligar el submarino a venir a la superficie para la identificación. El capitán del submarino, Valentin Grigorievitch Savitsky, creyendo que una guerra podría haber comenzado ya, quiso lanzar un torpedo dado una propina del modo nuclear, a pesar del que Los Sovietes informan que las cargas de profundidad de práctica se estaban usando.

Tres oficiales a bordo del submarino — Savitsky, el oficial político Ivan Semonovich Maslennikov y el segundo en jefe Arkhipov — se autorizaron a lanzar el torpedo estando de acuerdo unánimemente a favor de hacer tan. Un argumento estalló entre los tres, en los cuales sólo Arkhipov estaba contra el lanzamiento, finalmente persuadiendo a Savitsky a revestir el submarino y esperar pedidos de Moscú. La guerra nuclear que probablemente habría seguido así se apartó. Aunque Arkhipov sólo fuera el segundo en jefe de B-59 submarino, era realmente el Comandante de la flotilla de submarinos incluso b-4, B-36 y B-130 y de la fila igual al capitán Savitsky. El mensaje de Washington que las cargas de profundidad de práctica eran usadas para señalar los submarinos nunca para emerger alcanzó B-59 y reclamaciones de Moscú no tienen registro de la recepción de él tampoco. (Un argumento bueno para crear la Línea directa.) El B-59 también era demasiado profundo para espiar al tráfico de la radio de la Armada de los Estados Unidos, por tanto aquellos a bordo no sabían si la guerra había estallado. El torpedo nuclear habría matado a mucha gente, incluso aquellos a bordo de B-59.

Vida posterior

Después de la Crisis cubana Arkhipov siguió en el servicio Naval soviético, mandando submarinos y escuadrones submarinos posteriores. Se promovió al contraalmirante en 1975 y se hizo el jefe de la Escuela naval de Kirov. Se promovió al almirante vice-en 1981 y se retiró a mediados de los años 1980. Posteriormente se instaló Zheleznodorozhny, Óblast de Moscú donde murió en 1999.

En la conferencia que conmemora el 40mo aniversario de la Crisis del Misil cubana sostenida en La Habana el 13 de octubre de 2002, Robert McNamara confesó que la guerra nuclear había venido mucho más cerca que las personas habían pensado.

En el libro de 2002 de Aleksandr Mozgovoy, Kubinskaya Samba Kvarteta Fokstrotov (Samba cubana del Cuarteto del Fox trot), el comandante jubilado Vadim Pavlovich Orlov, un participante en los acontecimientos, los presenta menos dramáticamente, diciendo que el capitán perdió su carácter, pero finalmente calmó.

Véase también

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